Boletín
  Favorito Mapa del sitio Home E-mail Imprimir
 
  Acceso Intranet
  Usuario: 
  Clave: 
 
 
 
 

Documentos CEIS
 Volver
LA FUERZA DE VOLUNTAD


     Quizá, muchos ciudadanos y ciudadanas les han pedido a los Reyes Magos tan misterioso elixir. Fuerza de voluntad para hacer dieta, fuerza de voluntad para apuntarse a un gimnasio y no saltarse las clases y, cómo no, fuerza de voluntad para dejar de fumar.

    En los tiempos que vivimos, solemos oír con frecuencia frases como: “el que no sale es porque no quiere”, “lo que pasa es que no tienen fuerza de voluntad”.

    Desde los 25 años de experiencia del Colectivo La Huertecica, nos hemos encontrado de todo y, sobre todo, con fuerza de voluntad. La persona adicta que se plantea abandonar su adicción es un héroe de la fuerza de voluntad. Las drogas llegan a ser tan destructivas, que plantearse abandonarlas se asemeja a volver a nacer sin útero caliente.

    Lo cierto es que en 25 años, ha habido cambios externos significativos socialmente: la disminución del uso de la vía intravenosa, la disminución del contagio del SIDA por esta vía, nuevas propuestas de medicación, etc. El drama interno, sin embargo, continúa intacto: alguien que creyó tocar el cielo, se despierta cada día en el infierno; alguien que creyó dar sentido a su vida, la pierde.

    Por muy grande y valioso que sea el don de la fuerza de voluntad, no se trata sólo de eso. Por muy ajeno que nos resulte, es un drama humano y potencialmente posible para todos y todas.

    Quizá de todos los grupos humanos en riesgo de exclusión en nuestra sociedad, las personas drogodependientes, son las peores vistas: tramposos, ladrones, irrecuperables, son algunos de los tópicos y, por supuesto, sin fuerza de voluntad.

    Tendríamos que acercar nuestra mirada a la persona que se esconde detrás de quien pide dinero a la salida del supermercado, de quien anda por la calle hablando solo y con la mirada ida.

    Tendríamos que mirar con valentía al enorme éxito que, entre las personas acomodadas, está teniendo el consumo y abuso de cocaína, para entender que persiguen lo mismo que todos: el éxito y el bienestar, ciertamente por un camino equivocado.

    Mientras nos planteamos si nos comprometernos con cambios de hábitos de consumo, medioambientales y económicos que persigan el bienestar global y no sólo el individual, deberíamos ser más indulgentes con quienes han creído a “pies juntillas” que el éxito rápido y fácil es lo único que importa.

Quizás educamos más para ésto que para el esfuerzo y la fuerza de voluntad.

Alfonsi Huete.
Gerente del Colectivo La Huertecica



 Volver
 
 
  Privacidad Nota Legal